viernes, 12 de abril de 2019

HIGIENE BUCAL


Una buena higiene bucal o dental debería establecerse mediante la adopción de cuatro hábitos: El cepillado, la limpieza con hilo dental, el enjuague y la visita periódica al dentista y al higienista dental. También es importante el control de la ingesta de determinados alimentos, especialmente aquellos que tienen un alto potencial cariogénico, sobre todo los azúcares, como la sacarosa o la glucosa y evitar hábitos poco saludables como el cigarro.​ Los problemas y enfermedades odonto-estomatológicas más frecuentes debidos a una incorrecta o insuficiente higiene bucal o dental son: Desarrollo excesivo de placa bacteriana, formación de sarro, halitosis, caries, gingivitis y periodontitis.


Otro problema que puede deberse a una deficiente higiene bucodental es la halitosis. El mal olor del aliento puede verse influido por la presencia de caries.



LA HALITOSIS



¿Qué es la halitosis?


Generalmente, el mal aliento es fruto de la acumulación bacteriana en la boca o entre los dientes, o de restos de comida alrededor de las encías y la lengua, que a su vez desencadenan la floración de bacterias en la boca que provocan caries. Este problema también es la consecuencia de sufrir enfermedad periodontal o caries y problemas nasales, como por ejemplo, sinusitis -inflamación de la mucosa que recubre los senos paranasales-. Asimismo, determinados alimentos y bebidas comunes también pueden llevar a tener mal aliento, incluso una vez que nos lavamos los dientes.


¿Por qué se produce?


Como hemos explicado al principio, se trata generalmente de un problema con origen bucal, pero también tiene otras fuentes. Se calcula que puede haber más de 80 causas que llevan a la halitosis, que pueden clasificarse de distintas formas en función de su intensidad, frecuencia, relevancia clínica o la necesidad de tratamiento. A continuación enumeramos algunas de las causas: